
22:30. Fuera llueve y todos acomodados en nuestras butacas esperamos sentaditos e impacientes en la sala de cámara del kursaal el comienzo de la peli: “Neil young: Heart of gold”.
Un señor con bigote prueba el micrófono: “tsshh tsshhh”, golpecito golpecito. Nos presenta la cinta como un exquisito documental sobre el concierto de presentación del disco “Priarie Wind” en la mítica Nashville. Se queda corto de alagos. Posteriormente presenta al realizador del milagro: Jonathan Demme, director entre otras de la oscarizada “El silencio de los corderos” y “El mensajero del miedo”. Tras una acalorada ovación le sigue otras cuantas entre frase y frase: “Vengo de un país cuyo presidente es una de las personas más peligrosas del mundo” o “Neil Young es la voz de mi país, no George Bush”. Cada vez que oigo algo así me emociona y me llena de Nausea a partes iguales que una persona tenga que excusarse o disculparse por lo que el gobierno de su país hace.. y todavia hay gente que dice por ahí “es que los americanos…” No creo que más de quinientos millones de personas piensen igual, de la misma forma que no todos los que votaron en este país hace diez años lo hizieran a favor de la derecha engominada.
Comienza el show, vemos a Neil young y a sus compañeros de andanzas hablando sobre su relación, sobre el disco, sobre el aneurisma cerebral que Neil sufrió justo antes de que compusiera el disco, de sus comienzos…
El concierto es impecable, en el vemos gran parte de “Priarie Wind” y temas clásicos como el “Heart of Gold” que da titulo a la cinta o “The needdle and the damage done” y “old man” entre otras. Justo antes de tocar esta cuenta como nació la canción, y es que al principio de los años 70, cuando como él dice se convirtio en un “hippie rico”, se compró un rancho y en el trabajaba un señor mayor que lo cuidaba. Le preguntó como con tan solo 24 años podía comprar algo así y young le contestó que tan solo tuvo suerte. Mucha suerte.
Por lo visto el dvd contiene aún mas minutos de entrevistas y demás. vale la pena. Emociona y nos muestra el mejor lado de Young.
Old man look at my life,
I’m a lot like you were.